El micrófono dorado de Freddie Mercury sale a subasta: el roadie de Queen revela su historia

El micrófono dorado de Freddie Mercury sale a subasta el roadie de Queen revela su historia

El micrófono de Freddie Mercury en «Las Palabras De Amor» sale a subasta este mes de abril.

Peter Hince, quien fuera el roadie jefe de Queen desde 1975 hasta el último concierto de la banda con Freddie Mercury en Knebworth (agosto de 1986), ha decidido subastar por primera vez parte de su colección personal de memorabilia del grupo. Entre las piezas más valiosas destaca el icónico micrófono dorado que perteneció al legendario vocalista.

Se trata de un Shure 565 SD dorado, un premio otorgado por la revista Circus a Queen como “Banda del Año” alrededor de 1980. En una entrevista exclusiva con la revista People, Hince recuerda con emoción el momento en que Freddie se lo regaló de forma juguetona: “Tú cuidas mis micrófonos y mis cosas, así que tú deberías tener el premio”. El micrófono fue utilizado posteriormente por Mercury en una aparición en «Top Of The Pops» en 1982 y ha permanecido guardado en un armario desde entonces.

Hince tenía solo 20 años cuando se unió oficialmente al equipo de Queen durante la grabación de «A Night At The Opera». Comenzó encargándose del equipo de Freddie Mercury y John Deacon en el escenario y terminó dirigiendo a toda la crew de gira. Vivió en primera persona el ascenso mundial de la banda, las giras por Sudamérica y el histórico concierto de Live Aid.

“Freddie era impredecible y muy exigente. Tenía que estar siempre atento a sus teatralidades”, cuenta.

La subasta se celebrará el 30 de abril de 2026 en Propstore’s Music Live Auction. El micrófono dorado tiene una estimación previa de entre 39.600 y 79.200 dólares. También se subastarán una pandereta usada por Freddie en la gira «A Night At The Opera» y una bata de backstage de la gira «The Game».

Propstore Music Live Auction micro freddie mercury

Tesoro

Ahora en sus setenta años, Hince explica que ha llegado el momento de desprenderse de estos objetos: “No soy un coleccionista. Ha estado guardado sin hacer nada. Es mejor que pase a un fan de Queen que realmente lo disfrute”. Conservará, eso sí, los recuerdos más personales: discos de oro, premios, una tarjeta de Navidad de Freddie y sus pases de backstage.

Para Hince, el verdadero tesoro son las vivencias: la energía de los shows, las anécdotas (como ganarle al Scrabble a Freddie) y haber formado parte de una de las bandas más grandes de la historia. Esas memorias, asegura, nadie se las podrá quitar.