La canción que Brian May llamó la más hermosa de Freddie Mercury

En una reflexión cargada de emoción, Brian May, guitarrista y cofundador de Queen, ha señalado “It’s a Hard Life” como una de las canciones más bellas que Freddie Mercury escribió jamás.

El tema, incluido en el álbum «The Works» de 1984, no solo destaca por su melodía conmovedora y la magistral interpretación vocal de Mercury, sino por su profunda sinceridad emocional.

“Para mí, esta es una de las canciones más hermosas que Freddie escribió. Viene directamente del corazón”, afirmó May. El músico recordó las largas horas que pasó junto a Mercury durante la creación de la letra: “Estuve sentado con él horas y horas, vertiendo cada palabra y tratando de sacarle el máximo provecho. Es algo muy revelador sobre cómo son las relaciones, y él estaba hablando de su relación”.

En una época en la que la homosexualidad y la bisexualidad de Mercury generaban incomprensión y estigmas sociales, “It’s a Hard Life” representa uno de los pocos momentos en los que el vocalista se abrió de forma completamente honesta.

queen its a hard life

Mientras que Brian May aportaba los potentes riffs rockeros (como en “The March Of the Black Queen”) y John Deacon el groove funk, Mercury siempre tiraba de las fibras más sensibles del público con baladas como “Love Of My Life” o “You Take My Breath Away”. Esta canción, sin embargo, va un paso más allá en su intimidad.

The Works

«The Works» supuso el regreso de Queen a composiciones más clásicas y emotivas tras un período de experimentación con sonidos dance. Poco después llegaría el histórico concierto de Live Aid, donde la banda consolidó su leyenda.

Aunque el diagnóstico de sida de Freddie Mercury aún no era público, “It’s a Hard Life” se escucha hoy como un documento íntimo de los últimos años de su vida, en los que pudo ser él mismo sin filtros.

Para Brian May y para millones de fans, esta joya no es solo una de las mejores baladas de Queen, sino un testimonio eterno de la vulnerabilidad y el genio creativo de Freddie Mercury. Una pieza que sigue emocionando décadas después de su creación.