Brian May ha confesado que se sintió “mortificado” por el videoclip que Freddie Mercury ideó para «It’s A Hard Life», uno de los temas más emotivos que el cantante compuso para Queen.
La revelación de Brian May, incluida en los comentarios del DVD «Greatest Video Hits 2» (2003), ha vuelto a la luz recientemente y muestra el contraste entre la profundidad de la canción y la extravagancia del vídeo rodado en 1984 para el álbum «The Works».
En una reflexión sincera, Brian May describe el tema como “una de las canciones más bellas que Freddie escribió jamás”. “Es directa del corazón”, explica. “Me senté con él durante horas y horas mientras vertía cada palabra. Habla de las relaciones, de cómo son realmente, y revela mucho sobre él”. Para el guitarrista, la pieza es universal: “Ahí está la relación de todo el mundo, sea del tipo que sea”.
Sin embargo, el videoclip —concebido en un estilo operístico y de época— no convenció al resto de la banda. Los elaborados disfraces resultaron incómodos y sofocantes. El traje de Freddie, adornado con grandes “ojos”, fue comparado por Brian May, Roger Taylor y John Deacon con “un gigantesco camarón”. Taylor fue aún más directo: “Creo que en este vídeo parecemos más ridículos que cualquier otro artista en la historia del videoclip”.

Repercusión
A pesar de las críticas internas, «It’s A Hard Life» alcanzó el número 6 en las listas británicas y se convirtió en el tercer sencillo consecutivo de Queen en el Top 10 de ese año. El propio Brian May reconoce que, en la mente de Freddie Mercury, el vídeo era una “toma irónica”, una broma visual que contrastaba con la sensibilidad de la letra.
Casi 35 años después de la muerte de Mercury, estas anécdotas siguen humanizando al genio de Queen y recuerdan que, incluso en sus mayores éxitos, la banda navegaba entre la grandeza artística y el puro sentido del humor. Para Brian May, «It’s A Hard Life» sigue siendo una joya emocional; el vídeo, simplemente, una distracción memorable.