Roger Taylor, el legendario baterista de Queen de 76 años, ha encontrado alivio para el tinnitus que lo acompañó durante más de cuarenta años.
El músico atribuye el problema al constante bombardeo sonoro de sus conciertos en estadios llenos de amplificadores y baterías a máximo volumen. Ahora, tras una visita a Harley Street en Londres, Roger Taylor describe el cambio como una solución práctica que le permite seguir adelante.
El tratamiento que le recomendó un especialista en esa famosa calle médica se basa en el sonido. Taylor utiliza un dispositivo llamado Haruko de forma diaria y asegura que se ha convertido en su mejor aliado. Según él, este enfoque ha transformado su experiencia diaria con el molesto zumbido que antes lo atormentaba sin descanso.
El artista explicó que el tinnitus se manifiesta con mayor intensidad cuando se siente cansado o estresado. En esos momentos, percibe un ruido constante similar a un millón de grillos acompañados de clics y chasquidos. Lejos de ignorarlo, Taylor aprendió a recibirlo como un viejo amigo, lo que le ayuda a reducir su impacto emocional y a convivir con él de manera más tranquila.
Durante una conversación en un podcast, Roger Taylor detalló cómo la terapia de conversación no le resultó útil en absoluto. Prefiere esta opción sonora porque se adapta mejor a su rutina y a su historia como músico expuesto a niveles extremos de ruido durante décadas. Su testimonio resalta que cada caso de tinnitus requiere un enfoque personalizado.

Freddie
Además de hablar de su salud, Roger Taylor recordó con cariño a Freddie Mercury, su gran amigo y compañero de banda. Describió su relación como la de un grupo unido contra el mundo, lleno de humor y complicidad. Recordó cómo Mercury insistía en que Queen funcionara como un equipo igualitario, sin líderes únicos, para que todos compartieran por igual las decisiones y los créditos.
El baterista enfatizó que el tinnitus no desapareció por completo, pero ahora lo maneja con eficacia. Su experiencia sirve de ejemplo para otros músicos y trabajadores expuestos a sonidos intensos. Demuestra que, incluso después de años de molestias, es posible encontrar herramientas que mejoren la calidad de vida sin necesidad de soluciones milagrosas.
Taylor sigue activo en la música y comparte estas reflexiones con naturalidad. Su mensaje es claro: el tinnitus puede ser persistente, pero con el enfoque correcto se convierte en algo manejable. Muchos fans de Queen celebran que uno de sus íconos continúe disfrutando de su pasión sin que el ruido interno lo detenga.
Esta historia de Taylor inspira a quienes enfrentan problemas similares. Muestra que la persistencia y la búsqueda de ayuda especializada pueden marcar la diferencia. En un mundo donde el sonido forma parte esencial de la vida de muchos artistas, su relato ofrece esperanza y consejos prácticos para una mejor convivencia con el silencio alterado.
Con más de cuatro décadas en los escenarios, Roger Taylor demuestra que la música y la salud pueden coexistir cuando se encuentra el equilibrio adecuado. Su apertura al compartir esta vivencia personal enriquece el legado de Queen y conecta con audiencias que valoran tanto su arte como su honestidad.
