El guitarrista de Queen, Brian May, ha desvelado en una entrevista exclusiva que la legendaria banda británica está siendo demandada por “cantidades vastas de dinero” en una amarga batalla legal.
La demanda proviene de los herederos del fotógrafo Mick Rock, fallecido en 2021, y se centra en la emblemática portada del álbum «Queen II», publicado en 1974.
Según Brian May, los familiares de Rock alegan que el artista no recibió la compensación adecuada por su trabajo y afirman que “todo fue idea suya”, exigiendo millones no solo en Reino Unido, sino en todo el mundo.
El fotógrafo, conocido como “The Man Who Shot the Seventies”, inmortalizó a la banda en una imagen en blanco y negro con un estilo dramático y andrógino que se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles del grupo y que luego inspiró el videoclip de «Bohemian Rhapsody» de Queen.

En declaraciones a The Sun, Brian May expresó su frustración: “Su familia nos está demandando en este momento por cantidades vastas de dinero. Pagamos a Mick muy, muy bien por lo que hizo por nosotros. Sus dependientes se volvieron increíblemente codiciosos y decidieron que todo era idea suya y que les debíamos millones y millones”.
El músico lamentó la ausencia de Rock, con quien mantenía una buena relación: “Era un tipo encantador, muy ambicioso y bastante orientado al dinero. Si él estuviera vivo, sé que lo resolveríamos con un apretón de manos mañana mismo”.
Momento agridulce
La revelación llega en un momento agridulce para la banda. Apenas días antes del anuncio, Queen lanzó una edición expandida y remasterizada de «Queen II», que incluye material inédito y refuerza el legado del álbum. Brian May reconoce que el pleito empaña la celebración, pero defiende que la banda actuó correctamente en su momento.
Esta disputa legal pone de manifiesto las complejidades que rodean los derechos de imagen y royalties décadas después de que se crearon los iconos del rock. Mientras Queen sigue manteniendo su estatus como uno de los grupos más influyentes de la historia, la demanda de los herederos de Mick Rock recuerda que, incluso para las leyendas, los conflictos por el legado pueden extenderse más allá de la música.
