Montserrat Martí, hija de la legendaria soprano Montserrat Caballé, regresa a los escenarios con un concierto que promete emocionar al público.
El próximo 23 de mayo la hija de la Caballé actuará en la iglesia de Sant Bartomeu de Alaró (Mallorca), acompañada por el barítono Luis Santana, el pianista Francesc Blanco y el Orfeó d’Alaró bajo la dirección de Lluís Forteza. El repertorio, variado y emotivo, incluye piezas clásicas, fragmentos de zarzuela, canción italiana, temas de ópera y composiciones contemporáneas como las de Vangelis.
Sin embargo, el momento más esperado será la interpretación de «Ensueño», la canción que Freddie Mercury compuso especialmente para Caballé y que forma parte del icónico disco Barcelona.
En una conversación reciente, Martí recordó con cariño la profunda amistad que unió a su madre y al líder de Queen.
“El cariño entre Freddie Mercury y mi madre fue auténtico”, afirmó con rotundidad.
Todo comenzó cuando Mercury, gran admirador de la soprano, contactó con ella para colaborar. Caballé, sorprendida pero encantada, aceptó. Martí rememora cómo su madre le anunció: “Nena, ¿a ti te gusta Queen, no? Porque Freddie Mercury quiere cantar conmigo”.
La primera reunión en el hotel Ritz fue mágica. Mercury, pianista y barítono de formación clásica, veía en Caballé a su ídolo; ella, a su vez, disfrutaba con él como una niña.

La complicidad entre ambos trascendió lo profesional
Compartieron noches en la casa de Mercury en Londres y momentos inolvidables, como la actuación en el Ku de Ibiza, donde Caballé llevó a sus hijas y les pedía consejo sobre sus movimientos para no “pasarse de moderna”. Martí destaca que se entendían a través del solfeo, un lenguaje universal que superaba las diferencias entre el rock y la ópera.
Uno de los recuerdos más entrañables ocurrió en el Covent Garden de Londres: Caballé interpretó «Ensueño» como bis sin letra, anunciando que era de “un compatriota de ustedes que está aquí”. Mercury, oculto en un palco, bajó al escenario junto a Mike Moran y el teatro entero estalló en aplausos.
Además de esta historia, Martí habla con orgullo de su propia trayectoria. Ha cantado «The Show Must Go On» con Brian May y ha improvisado durante noches enteras con Vangelis en Grecia. Pero sobre todo, evoca la figura de su madre, fallecida en 2018, a quien siente siempre a su lado.
“Escucho su voz en mi mente constantemente”, confiesa.
Caballé cantó hasta los siete meses de embarazo de su hija y le transmitió lecciones valiosas: paciencia con la voz, una “cabeza bien amueblada” y la importancia de la generosidad y la bondad.
Mallorca, isla que Martí describe como fuente de paz, acoge este concierto con especial emoción. El público podrá disfrutar de un repertorio que une lo clásico y lo popular, pero sobre todo de la voz de una artista que lleva en su ADN el legado de una de las grandes divas de la ópera y el recuerdo vivo de una amistad que marcó la historia de la música. Un homenaje emocionante a dos leyendas unidas por el talento y el cariño verdadero.