Barcelona inicia la búsqueda de un artista para inmortalizar a Freddie Mercury y Montserrat Caballé

El día en que Freddie Mercury y Montserrat Caballé se conocieron

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha un ambicioso proceso para encontrar a un artista consolidado que cree una escultura conjunta en homenaje a Freddie Mercury y Montserrat Caballé.

La iniciativa, anunciada en el marco del Programa Municipal de Impulso al Arte Público 2026-2027, pretende convertir plazas y calles de la ciudad en un auténtico museo al aire libre. La obra recordará para siempre la colaboración legendaria entre el líder de Queen y la soprano catalana, que unieron sus voces en el himno oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

La canción Barcelona, compuesta por Freddie Mercury e interpretada junto a Montserrat Caballé, se convirtió en uno de los símbolos más potentes de aquellos Juegos. Grabada en 1987 y presentada en directo durante la ceremonia de apertura, la pieza fusionó el rock y la ópera de manera única. Mercury, nacido en Zanzíbar y criado en Inglaterra, siempre sintió una conexión especial con la ciudad condal.

Caballé, nacida en Barcelona en 1933, representaba la excelencia de la tradición lírica catalana. Su encuentro en 1987 en el Hotel Ritz de la ciudad marcó el inicio de una amistad artística que trascendió géneros y fronteras. Aunque Mercury falleció en 1991, meses antes de las Olimpiadas, su legado quedó eternamente ligado a Barcelona a través de esa interpretación inolvidable.

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El alcalde Jaume Collboni confirmó hace meses la voluntad del consistorio de dedicar una estatua a estos dos iconos. Aunque la ubicación exacta aún no está cerrada, todo apunta a la renovada plaza de las Glòries, un espacio que ha sido transformado recientemente en un gran parque urbano de nueve hectáreas tras décadas de obras. Este enclave, corazón del Eixample diseñado por Ildefons Cerdà en el siglo XIX, resulta especialmente simbólico: la misma plaza acogerá también una escultura dedicada al urbanista, lo que convertirá la zona en un punto de referencia cultural y patrimonial.

El proceso de selección será riguroso y cerrado. El Consejo de Arte Público (CAP) elegirá a tres artistas de reconocido prestigio para que presenten propuestas. Cada uno recibirá 4.500 euros por su trabajo de diseño. El artista finalmente seleccionado cobrará un suplemento de 25.000 euros por la ejecución completa de la obra. El presupuesto total asignado a cada una de las tres esculturas de artistas consolidados asciende a 400.000 euros, cantidad que cubre no solo los honorarios, sino también materiales, fundición, instalación y otros gastos asociados.

Esta escultura forma parte de un plan más amplio que contempla seis intervenciones artísticas. Además de la dedicada a Mercury y Caballé, se encargarán dos obras más a artistas consolidados: una en honor a Ildefons Cerdà y otra al emprendimiento. Paralelamente, se abrirán tres concursos públicos para artistas emergentes, con un presupuesto de 100.000 euros por pieza y honorarios de 15.000 euros para los creadores.

El programa completo se financiará con cargo al presupuesto municipal y dispondrá de 1,5 millones de euros en total. El regidor de Cultura, Xavier Marcé, ha destacado que el objetivo es enriquecer el patrimonio público y hacer que el arte esté al alcance de todos los barceloneses y visitantes.

La decisión de homenajear a Mercury y Caballé no es casual. Más allá de su impacto musical, representa valores que definen Barcelona: apertura, creatividad y capacidad de unir culturas. La ciudad, que acogió a Mercury como uno de sus hijos adoptivos y que siempre ha sido cuna de grandes voces como la de Caballé, busca ahora materializar ese vínculo en bronce o en el material que el artista elegido considere idóneo.

Con este proyecto, Barcelona no solo recuerda un momento histórico de sus Juegos Olímpicos, sino que reafirma su compromiso con la cultura como motor de identidad y turismo. La escultura, una vez instalada, se convertirá en punto de encuentro para fans de Queen, aficionados a la ópera y todos aquellos que, al pasar por Glòries, recuerden cómo dos voces distintas crearon algo eterno.

El proceso de selección ya está en marcha y los barceloneses esperan con expectación el resultado que inmortalizará para siempre una de las colaboraciones más mágicas de la historia de la música.