En el agitado mundo del rock de los años setenta, pocas historias combinan de forma tan curiosa el manejo de bandas, amistades inesperadas y el destino de uno de los grupos más icónicos de todos los tiempos.
Sharon Osbourne, conocida mundialmente por su rol junto a Ozzy Osbourne y su franqueza, ha revelado recientemente un capítulo poco conocido de su carrera: durante un mes, ella y su familia gestionaron a Queen antes de que Freddie Mercury conociera a quien se convertiría en su manager emblemático.
Todo comenzó en el bullicioso Londres de principios de los setenta. Sharon, que por entonces salía con alguien que frecuentaba un mercado de antigüedades en Kensington, coincidió con Freddie Mercury, quien trabajaba allí. La conexión fue natural.
El padre de Sharon, el influyente Don Arden, propietario de una compañía de management, decidió incorporar a Queen a su roster. La banda, que ya contaba con dos álbumes y mostraba un enorme potencial, pasó brevemente bajo su tutela. “Gestionamos al grupo durante un mes”, recordó Sharon en una conversación con su hijo Jack en el podcast familiar The Osbournes.
El cambio decisivo ocurrió durante una cena o fiesta navideña en casa de los Arden. Invitaron a John Reid, en ese momento manager de Elton John y ex empleado de EMI, amigo cercano de la familia. Lo que sucedió a continuación fue, según las palabras de Sharon, “amor a primera vista”.

Freddie y John conectaron de inmediato
“¿Qué puedes hacer cuando tus dos amigos te dicen que te quieren, pero se quieren más entre ellos?”, comentó con humor. En ese instante, Sharon optó por dar un paso al costado y dejar que Reid tomara las riendas. Bajo su management, Queen explotaría a nivel global entre 1975 y 1978, consolidando himnos como Bohemian Rhapsody y giras legendarias.
Esta anécdota no solo ilustra la red de relaciones que movía la industria musical británica de la época, sino que también humaniza a figuras míticas. Freddie Mercury, conocido por su carisma y exigencia artística, encontró en Reid un aliado estratégico que impulsó su carrera. Para Sharon, Queen siempre ha ocupado un lugar especial en su corazón; incluso hoy afirma que siguen siendo una de sus bandas favoritas.
La revelación surgió mientras madre e hijo comparaban el reciente biopic sobre Michael Jackson con Bohemian Rhapsody (2018), película que Sharon describió como demasiado pulida, “como de Hallmark”. En contraste, adelantó que el futuro filme sobre la vida de Ozzy buscará un tono más crudo y adulto, fiel al espíritu rockero sin filtros de la familia Osbourne.
