En el mundo del rock, pocas canciones han alcanzado la inmortalidad tan rápido como “Under Pressure” de Queen.
Lanzada como sencillo en octubre de 1981, esta colaboración entre Queen y David Bowie se convirtió en un fenómeno global casi de inmediato: número uno en el Reino Unido —el segundo de la banda en su país— y éxito en más de diez países, incluyendo Estados Unidos y Australia. Decenas de años después sigue sonando fresca, urgente y absolutamente adictiva. Sin embargo, uno de sus creadores nunca terminó de aceptarla: Brian May.
Todo comenzó en una sesión improvisada y caótica en los Mountain Studios de Montreux, Suiza. Queen estaba grabando material para lo que sería el álbum Hot Space, un disco que marcaba un giro radical hacia el funk y la música disco.
Bowie, que se encontraba por la zona, pasó por el estudio y, en una de esas noches legendarias del rock, se sumó al proceso. La canción surgió de forma espontánea, entre risas, discusiones y mucha presión creativa. Lo que empezó como un riff potente y cargado de guitarras se transformó, en la mezcla final, en algo completamente distinto.
Brian May siempre ha sido sincero al respecto
El guitarrista de Queen confesó que el arreglo original era “masivamente impulsado por acordes” y que la guitarra eléctrica pesada recordaba el sonido de The Who, sus héroes de la invasión británica.
“Estaba radiante con ese sonido”, recordaba.
Pero Bowie tenía otras ideas. El duque blanco se encargó de gran parte de la mezcla y, según el guitarrista, eliminó gran parte de las guitarras potentes. El riff principal, que May había grabado con su Red Special, fue sustituido por partes acústicas más suaves.
“Nunca me gustó, para ser honestos”, admitió el músico en más de una ocasión. Freddie Mercury y Bowie, dos personalidades tan carismáticas como temperamentales, terminaron discutiendo acaloradamente por la mezcla, y el resultado final dejó a May con la sensación de que se había perdido parte de la identidad sonora de Queen.
A pesar de todo, Brian May reconoce el valor de la canción. “Funciona. Es un punto de vista y lo ha hecho muy bien. La gente la ama”, ha dicho. En las giras posteriores, el guitarrista siempre interpretó “Under Pressure” con una versión más cercana a su idea original, cargada de distorsión y energía rockera, como si intentara recuperar en el escenario lo que la mezcla de estudio le había quitado.