La historia de Freddie Mercury y Mary Austin: Un vínculo más allá del romance

En 1969, en Londres, dentro de la moderna tienda de ropa Biba, una joven tranquila llamada Mary Austin estaba trabajando en su turno cuando notó a un visitante frecuente. Aún no era famoso, solo un estudiante de arte luchador con grandes sueños y muy poco dinero. Su nombre era Freddie Bulsara, más tarde conocido por el mundo como Freddie Mercury, y había algo en él que no podía ignorar.

Se enamoraron rápidamente, pero su vida juntos era simple y modesta. Compartían una pequeña habitación alquilada cerca del Mercado de Kensington, contaban cada moneda y se apoyaban mutuamente en tiempos difíciles. Durante seis años, vivieron como una pareja común, soñando con el futuro. En el Día de Navidad de 1973, Freddie le dio a Mary un anillo de jade y le pidió que se casara con él. Ella aceptó felizmente.

A medida que el éxito de Queen crecía, Freddie comenzó a cambiar. Pasaba más tiempo fuera y parecía emocionalmente distante. Mary asumió que podría haber otra mujer involucrada, pero eventualmente Freddie se sentó con ella y habló honestamente sobre sus sentimientos e identidad. Esa conversación puso fin a su relación romántica, pero no terminó su vínculo.

En cambio, su conexión se profundizó de una manera diferente. Freddie se aseguró de que Mary permaneciera cerca de su vida. Le compró una casa cerca de la suya para que pudieran verse a menudo y confiaba en ella por completo, incluso haciéndola parte de su mundo profesional. A pesar de convertirse en uno de los músicos más famosos de la Tierra, seguía refiriéndose a ella como su compañera de vida en todos los sentidos que importaban.

En sus últimos años, cuando la salud de Freddie empeoró, Mary permaneció a su lado con devoción silenciosa. En su testamento, le dejó su querida casa, Garden Lodge, junto con el control de su música y legado personal. Una vez le dijo que lo que le daba siempre había sido destinado para ella.

Su historia no era un cuento de amor tradicional, pero era uno de lealtad, confianza y un vínculo que duró mucho más allá del romance.