En una encuesta reciente de la revista «Guitar World», miles de lectores eligieron al guitarrista de Queen, Brian May, como el «mejor guitarrista de todos los tiempos».
El resultado, publicado en marzo de 2026, sorprendió a muchos al colocar a May por encima de leyendas como Jimi Hendrix y Jimmy Page, confirmando el impacto duradero de su estilo único en la historia del rock.
La lista de los diez mejores guitarristas refleja un amplio consenso entre los fans: Brian May ocupó el primer puesto, seguido de Jimi Hendrix en segundo lugar y Jimmy Page (Led Zeppelin) en tercero.
Eddie Van Halen quedó en cuarto, Eric Clapton en quinto, David Gilmour (Pink Floyd) en sexto, Ritchie Blackmore (Deep Purple) en séptimo, Alex Lifeson (Rush) en octavo, Jeff Beck en noveno y Slash (Guns N’ Roses) en décimo.
Aunque nombres clásicos como Clapton, Page y Hendrix siempre figuran en estos debates, los votantes destacaron la combinación irrepetible de técnica, emoción y espectáculo que define a Brian May.
«Guitar World» explicó el triunfo con una descripción precisa: “Hay algo texturalmente goloso en el tono de May, una falange de Vox AC30 con el Dallas Rangemaster al frente, phase shifting y tape echo”. Su forma de tocar es “puro teatro rock”, con fuego que iguala la grandiosidad operística de Queen y la presencia magnética de Freddie Mercury.
Canciones como “Bohemian Rhapsody”, “Brighton Rock” o “The March of the Black Queen” demuestran su versatilidad: desde arpegios delicados hasta solos explosivos y riffs monumentales, todo ejecutado con la Red Special, la guitarra que construyó con su padre.
Más allá de la técnica, el legado de Brian May radica en su capacidad de emocionar. Su sonido no solo marcó los años setenta, sino que influyó en generaciones posteriores de guitarristas. En encuestas anteriores, May reaccionó con humildad: “Supongo que esto me dice que lo que he hecho ha afectado a la gente, y eso significa mucho para mí”.
Aunque el músico ha señalado que una gira completa es poco probable por razones de edad, este reconocimiento reafirma su lugar en la cima del rock. En un mundo donde la guitarra eléctrica sigue evolucionando, el voto de los lectores de «Guitar World» recuerda que la verdadera grandeza no solo se mide en velocidad o complejidad, sino en la habilidad de crear momentos inolvidables y conectar con el público a través de la pasión y la innovación. Brian May no solo tocó la guitarra: la convirtió en teatro, ópera y pura emoción.
