En 1975, durante la gira de Queen por Estados Unidos promocionando su álbum «Sheer Heart Attack», Freddie Mercury enfrentó serios problemas con su voz que afectaron varias presentaciones.
Todo comenzó a agravarse alrededor del 23 de febrero, cuando en un concierto en Filadelfia, su voz ya mostraba signos de fatiga extrema. Al día siguiente, el 24 de febrero, antes de su show en el Kennedy Center de Washington D.C., Freddie consultó a un especialista en garganta en Filadelfia. El diagnóstico fue preocupante: nódulos en la garganta, y el médico le recomendó no cantar ni hablar durante tres meses para evitar daños permanentes.
A pesar de esto, Freddie decidió continuar y se presentó esa noche en Washington, aunque llegó tarde debido a un retraso en el tren causado por un descarrilamiento. Logró completar el concierto con éxito, pero su condición empeoraba.
El 25 de febrero, buscó una segunda opinión de otro especialista en Washington. Éste le diagnosticó inflamación en la garganta (no nódulos) y le sugirió descansar completamente la voz por un par de semanas. Un tercer especialista, que había tratado a artistas como Tom Jones y Barbra Streisand, coincidió en que se trataba de inflamación.
Como resultado, Queen tuvo que cancelar varios conciertos, incluyendo el de Pittsburgh programado para el 25 de febrero en el Stanley Theatre. En total, se suspendieron tres fechas en EE.UU. y tres en Canadá, desde el 25 de febrero hasta el 4 de marzo.
La gira se reanudó el 5 de marzo en La Crosse, Wisconsin. Aunque los diagnósticos variaron, se confirmó más tarde que los nódulos eran reales. A partir de entonces, las giras de Queen incluyeron días de descanso regulares para que Freddie pudiera preservar su voz.
