La canción de Queen que casi no llegó a ser un clásico mundial

QUEEN La nueva serie 'The Greatest' celebra el 50 aniversario de 'Bohemian Rhapsody'

En pleno 2026, Bohemian Rhapsody sigue sonando en radios, playlists y estadios de todo el planeta.

Esta obra maestra de Queen, lanzada en 1975, se ha convertido en uno de los himnos más reconocidos de la historia del rock. Sin embargo, Bohemian Rhapsody casi no vio la luz como sencillo. La discográfica consideraba que su duración de casi seis minutos y su estructura inusual la convertían en un riesgo comercial imposible de asumir.

Freddie Mercury presentó la pieza a su productor como una balada de piano sobre vaqueros que de pronto se transformaba en una sección operística. Queen ya exploraba territorios fantasiosos en álbumes anteriores, pero apostar por un tema de cinco partes que pasaba de balada a ópera y a hard rock como primer single de A Night at the Opera era una jugada audaz. El grupo se negaba a esconderla y exigía que encabezara el lanzamiento.

La compañía presionó para elegir otras canciones más cortas y convencionales. El punto muerto se resolvió gracias a un amigo de Mercury, el comediante y presentador de radio Kenny Everett. Este recibió una copia y empezó a emitir fragmentos en su programa, generando una expectación enorme entre los oyentes. Cuando finalmente la puso completa, la tocó catorce veces en dos días. La demanda del público fue tan fuerte que obligó a la discográfica a ceder.

El resultado fue un éxito inmediato. Bohemian Rhapsody ocupó el número uno en el Reino Unido durante nueve semanas consecutivas e incluso fue el single de Navidad de 1975. En Estados Unidos alcanzó el top diez y catapultó a Queen al estrellato global. Cinco décadas después, su mezcla única de estilos y su carácter innovador siguen intactos. Ninguna otra canción ha igualado su capacidad para sorprender y emocionar a nuevas generaciones de oyentes en todo el mundo.