Fotos inéditas del Live Aid: el tesoro fotográfico redescubierto 40 años después

Fotos inéditas del Live Aid el tesoro fotográfico redescubierto 40 años después (1)

Hace más de cuarenta años, el 13 de julio de 1985, el estadio de Wembley se convirtió en el epicentro de la solidaridad mundial con el concierto Live Aid.

Entre la multitud entusiasta se encontraba un joven fotógrafo de 24 años llamado Murray Sanders, un reportero gráfico de un periódico local de Waterlooville, en Hampshire. Impulsivo y apasionado, Sanders no tenía pase de prensa: compró su propio boleto y se posicionó estratégicamente cerca de la mesa de mezclas para no perderse ni un solo instante de la historia que se estaba escribiendo ante sus ojos.

Con su cámara cargada de rollos de película —porque en aquella época no existía lo digital—, Sanders documentó el evento como pocos. Capturó la energía de Madonna, el carisma de David Bowie y la potencia de otros grandes del pop y el rock. Pero fue la actuación de Queen la que lo dejó sin aliento. Freddie Mercury, con su presencia magnética, dominó el escenario de una forma que todavía hoy se considera legendaria. Sanders recuerda con precisión el momento cumbre: al final de “Radio Ga Ga”, Mercury adoptó una pose casi estatua, icónica y poderosa. “Tuve solo segundos para capturarlo”, confiesa el fotógrafo. En ese breve lapso, su lente inmortalizó una de las imágenes más emblemáticas del vocalista.

Aquella fotografía no solo quedó grabada en la memoria colectiva. Meses después, esa misma imagen le abrió las puertas para trabajar directamente con Queen. Sanders, que ya acumulaba cuatro décadas de carrera cuando reflexiona sobre aquel día, asegura que el concierto fue un torbellino de emociones. “Cada banda se entregó al máximo ese día”, dice. Desde su posición en la multitud, logró captar no solo a los artistas, sino también la atmósfera mágica del público, las banderas ondeando y la ola de esperanza que recorrió el estadio mientras se recaudaban fondos para la hambruna en Etiopía.

Durante años, aquellas más de 230 fotografías permanecieron guardadas en un ático, olvidadas pero intactas. Muchas nunca habían visto la luz pública. Hoy, Sanders ha decidido compartirlas en un libro titulado Live Aid Relived, una joya visual que revive la jornada desde una perspectiva única: la de alguien que estaba allí, entre la gente, sintiendo la misma vibración que el público. El prólogo, escrito por Brian May, añade un toque especial de autenticidad.

Sanders también recuerda anécdotas con otras estrellas como George Michael y David Bowie, momentos fugaces que capturó con maestría. Para él, Live Aid no fue solo un concierto; fue un hito cultural que demostró el poder de la música para unir al mundo. Cuarenta años después, al revisar sus negativos, revive la adrenalina de aquel 13 de julio: el sudor, los aplausos ensordecedores y la certeza de que estaba documentando algo irrepetible.

Gracias a fotógrafos como Murray Sanders, la leyenda de Freddie Mercury y Queen sigue viva en imágenes que trascienden el tiempo. Sus fotos no solo congelan un momento; preservan la esencia de un día en el que la humanidad, a través de la música, se sintió un poco más unida.