Hace más de dos décadas, en 2004, Brian May y Paul Rodgers coincidieron en un concierto por el cincuenta aniversario de la Fender Stratocaster.
Tocaron juntos All Right Now de Free y sintieron una química especial sobre el escenario. May comentó después que ambos quedaron impresionados por la conexión y pensaron en seguir colaborando.
May llamó a Roger Taylor y le envió una grabación del momento. Taylor reconoció de inmediato el potencial y se preguntó por qué no habían considerado algo así antes. Para probar la idea, los tres se presentaron juntos en la inducción de Queen al Salón de la Fama de la Música del Reino Unido.
Esa actuación confirmó que la combinación funcionaba. Así nació Queen con Paul Rodgers, la primera formación con el nombre de la banda que realizó giras mundiales completas desde la muerte de Freddie Mercury. El proyecto incluyó dos tours internacionales, varios conciertos destacados y un álbum de estudio.
Rodgers aportó un estilo vocal distinto que revitalizó canciones clásicas. May destacó cómo el cantante descubría nuevas facetas en temas como We Will Rock You. La colaboración respetó el legado de Mercury al llevar la música de Queen de nuevo a los escenarios.
La unión terminó de forma amistosa en 2009 cuando Rodgers retomó Bad Company. Hoy, más de veinte años después, aquel encuentro fortuito en el evento de Fender se recuerda como el punto de partida que devolvió a Queen a los grandes escenarios y mantuvo vivo su sonido para nuevas generaciones de fans.
