«Keep Smiling», la canción de Freddie Mercury contra el dolor

Freddie Mercury

La canción «Keep Smiling» es el regalo más hermoso de Freddie Mercury a un seguidor de la banda.

A principios de 1987, Queen y Freddie Mercury acababan de finalizar su exitosa gira Magic Tour, y el grupo se había dado un tiempo para poder realizar varios proyectos en solitario y otras cosas sin la presión habitual que acostumbraba estar en Queen.

Freddie, a pesar del poco éxito que había alcanzado su primer disco en solitario lanzado un par de años antes, había decidido alquilar algunas horas en los estudios Townhouse. Quería probar algunas ideas y así empezar a realizar un segundo disco solista, con Mike Moran.

Estando allí trabajando en el primer single (lo que resultaría ser un cover de los Platters, llamado The Great Pretender) Freddie recibió una llamada desde el Club de Fans de Queen.

La responsable del club, Jacky Gunn, amiga de Freddie, había recibido la llamada de una desesperada familia de un fan de Queen. Dicha familia contó a Jacky que su hijo Colin Preston sufría de cáncer y estaba pasando por un mal momento, ya que estaba perdiendo la batalla. Colin Preston había sido un gran fan de Queen y Freddie y vivía por y para ello. Solía vestir, peinarse y actuar como si fuera su propio ídolo, Freddie Mercury. A veces, se consideraba un doble de su ídolo.

Freddie Mercury

La familia intentaba desesperada la posibilidad de que Freddie en persona fuera al hospital a visitarlo. Freddie no era dado a ese tipo de eventos. No tenemos información al respecto de algún caso similar en los que Freddie decidiera visitar a algún fan. Motivos de sobra tendría para no hacerlo, ya que como sabemos, Freddie era una persona muy privada. Pero la historia de Colin le llegó muy hondo. Y más teniendo en cuenta que en ese preciso instante, había sido finalmente diagnosticado como positivo en la prueba del SIDA.

Les dijo a sus compañeros Mike Moran y David Richards que estaban en el estudio con él que iba a grabarle una canción para enviársela, y así hizo. Dicha canción, la llamada Keep Smiling, la grabaron en una cinta y se la hicieron llegar a la familia de Colin.

Sus familiares lo fotografiaron con la cinta que venía acompañada de una foto de Freddie (la misma que en la portada de ‘Freddie Mercury Album’), y con un caluroso y pequeño mensaje de Freddie escrito a mano: «Querido Colin. Mantén la sonrisa, espero que te guste tu canción. Love. Freddie». La cinta tenía puesto el título en la misma, que era «Canción de Colin. (Mantén la sonrisa)».

Sin embargo, Colin no logró volver a sonreír. Perdió la batalla contra el cáncer poco después. Su familia decidió en un último gesto, incinerarlo con la cinta que le había mandado el propio Freddie. Así, nadie desenterraría su féretro para conseguir la cinta ni otras cosas que por desgracia podrían ocurrir. Colin tenía 26 años.

En un periódico de la zona donde él y su familia residían se documenta que una serie de muchachos pertenecientes a un equipo de waterpolo consiguió reunir cerca de 600 euros para unas dignas últimas vacaciones de Colin.

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Lo que no deja de ser extraño es como, 13 años después, una canción de mismo título apareció en la fabulosa caja de Solo Collection de Freddie Mercury. Nada confirma que esa versión (de apenas 1 minuto y medio de duración) fuera la misma que Freddie le mandaría a Colin a principios de 1987. Puede que esa versión de la caja recopilatoria sea una demo de la que le mandó al muchacho fallecido. Pero lo que corrobora esta historia es que, precisamente, Freddie en mitad de la canción grita: «¡Colin!»

Ahora es un buen momento de volver a escuchar esta rareza y verla con otros ojos. Esperemos que sea donde sea, y esté donde esté Colin, se haya podido reencontrar con su ídolo, y juntos escuchen la cinta que Freddie le obsequió.

▶ Escucha «Keep Smiling» a continuación: