Queen y la religión

Alejandro Arbelo.- Tanto si se cree en un ente superior como si se es ateo, nadie cuestiona hoy la influencia de la religión en la sociedad a lo largo de los tiempos, en todos los órdenes y a todos los niveles. El mundo de la música no ha sido ajeno a estas creencias y muchos han sido los cantantes y grupos que han dedicado sus letras en alguna ocasión, de forma más o menos directa, a una divinidad y lo que representa.

La banda británica Queen, en los 20 años de carrera que desarrolló con Freddie Mercury al frente, tuvo oportunidad de abordar a través de sus canciones muchas temáticas, y no esquivó, por supuesto, la relativa a la religión y la fe…

Se sabe que Mercury no era especialmente creyente, si bien su familia profesaba la religión zoroástrica. El zoroastrismo o mazdeísmo es la denominación de una religión y filosofía de los antiguos persas basada en la existencia de dos principios divinos en lucha eterna, uno bueno, creador del mundo, y otro malo, destructor; todo lo cual le habría dado mucho juego al genio de Zanzíbar para escribir las letras de sus canciones…

Sin embargo, fue el Cristianismo -una de las religiones principales en el Reino Unido- la que primero influyó en la obra del cuarteto inglés y propició algunas de sus composiciones. Ya en su disco de debut, Queen (1973), la banda incluía una canción de Freddie cuyo título no dejaba lugar a dudas sobre su temática: Jesus (por Jesús de Nazareth).

Años más tarde, en 1984, un tema de Roger y Brian, Thank God’s It’s Christmas (Gracias a Dios es Navidad) se impregnaba de la magia de la Noche Buena y el nacimiento del niño Jesús (La canción no se publicaría en ningún álbum de estudio hasta el Greatest Hits III).

También el Islam tuvo su hueco en el repertorio queenero. Y lo hizo a lo grande. La propia letra de la magnus opus de Freddie Mercury, Bohemian Rhapsody (A Night At The Opera, 1975), incluía varias veces, en su parte de opereta, la palabra árabe “Bismillah”. Ésta significa “En el nombre de Alá”. También la canción menciona al diablo cuando dice: “mama mia let me go, Beelzebub has a devil put aside for me…”.

Otra canción con claras connotaciones religiosas arábigas es Mustapha. Apareció en el disco Jazz (1979), sin mucha repercusión en listas.

En otros casos, Queen simplemente incorporó la mención a Dios en sus letras en un sentido amplio o genérico, sin referirse a ninguna religión, -como en In The Laps Of The Gods (Sheer Heart Attack, 1974) y All God’s People (Innuendo, 1991)-, o haciendo una simple alusión a éste,  como en I Want To Break Free (The Works, 1984): “God knows, God knows I’ve fallen in love…”.

En el tema Is The World We Created…? (The Works) la banda deja en incógnita, en un plano bohemio, la misma existencia de Dios, cuando Mercury se pregunta: “If there is a God in the sky looking down, what can he think of what we’ve done to the world that He created” (“Si hay un Dios en el cielo, mirándonos, qué pensará de lo que hicimos en el mundo que Él creó”).

Por contra, en otra canción como es Made In Heaven (del disco del mismo nombre, de 1991), da por cierta implícitamente la existencia del Edén (“Hecho en el cielo”).

Estos son tan solo algunos ejemplos de lo muy presente que estuvo la religión en la música de Queen. En varias de sus canciones, la presencia de Dios es aspecto central.  En otros, su aparición y significado dentro del tema es más difuso o se trató de un simple recurso, o de una alusión sin mayor calado. Sea como fuere, lo cierto es que Mercury, May, Deacon y Taylor trascendieron a sus letras y sus canciones y son considerados hoy en día por muchos como dioses… del rock.

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