Queen: la historia detrás de ‘Another One Bites the Dust’, la canción que John Deacon convirtió en un éxito mundial

Queen y la historia de Another One Bites the Dust

Hay canciones que terminan definiendo la historia de una banda. Para Queen, ‘Another One Bites the Dust’ fue una de ellas. Publicada en 1980 dentro del álbum ‘The Game’, esta explosiva mezcla de rock, funk y disco se convirtió en uno de los mayores éxitos comerciales del grupo. Lo que pocos imaginaban era que su nacimiento estuvo marcado por las dudas, una apuesta musical arriesgada y el consejo de una de las mayores estrellas del pop: Michael Jackson.

Detrás de aquel inconfundible ritmo de bajo estaba John Deacon, el miembro más discreto de Queen, que terminó componiendo el sencillo más vendido de la banda. Su intención era explorar un sonido diferente, alejado de las estructuras habituales del rock que habían caracterizado buena parte de su trayectoria.

John Deacon y una apuesta por el sonido disco

La historia comenzó con una línea de bajo que Deacon llevó al estudio sin tener todavía una canción completamente desarrollada. Su inspiración procedía, en buena medida, del universo musical de Chic y, especialmente, del trabajo de Bernard Edwards en ‘Good Times’.

Deacon había coincidido con el entorno de la banda estadounidense durante unas sesiones de grabación en Nueva York. Aquella experiencia despertó su interés por los ritmos bailables y las posibilidades del funk y la música disco.

El propio bajista reconoció que quería experimentar con una dirección diferente: «Siempre había querido hacer algo un poco más disco, algo que entonces no estaba de moda».

La propuesta suponía un cambio importante para Queen, acostumbrados a moverse entre el hard rock, el glam y las grandes composiciones de estadio. Sin embargo, Deacon tenía claro que aquel ritmo podía funcionar.

Una canción que no convencía a todos los miembros de Queen

El camino hacia el éxito no estuvo exento de resistencia. Roger Taylor, batería de la banda, no veía inicialmente el potencial comercial del tema y reconoció que su primera reacción fue de rechazo.

«No, estás bromeando, eso nunca será un sencillo», recordó Taylor al explicar sus dudas sobre la composición.

La canción fue tomando forma en los estudios Musicland de Múnich, con la participación del productor Reinhold Mack. La base rítmica se construyó alrededor de un patrón de batería repetitivo, mientras Brian May añadió efectos de guitarra que aportaron profundidad y personalidad al resultado.

Uno de los detalles más llamativos es que Deacon asumió buena parte del trabajo instrumental. La canción también tuvo un origen lírico diferente: inicialmente, el bajista había escrito una historia relacionada con un vaquero, antes de modificarla para adaptarla a la interpretación de Freddie Mercury.

Michael Jackson tuvo mucho que ver con su lanzamiento

Uno de los episodios más sorprendentes de la historia de ‘Another One Bites the Dust’ tiene como protagonista a Michael Jackson.

El cantante estadounidense, que mantenía una relación de amistad con los integrantes de Queen, escuchó la canción y reconoció inmediatamente sus posibilidades comerciales. Su recomendación fue clara: la banda debía publicarla como sencillo.

Roger Taylor recordó que Jackson les animó a apostar por aquella composición. Su consejo terminó siendo decisivo para que el grupo confiara en una canción que no había despertado el mismo entusiasmo entre todos sus integrantes.

La intuición del artista de ‘Thriller’ resultó extraordinaria. ‘Another One Bites the Dust’ terminó convirtiéndose en un fenómeno internacional y abrió una nueva puerta comercial para Queen, especialmente en Estados Unidos.

Freddie Mercury llevó su interpretación al límite

Aunque la composición y el característico bajo pertenecían a John Deacon, la voz de Freddie Mercury fue fundamental para dar personalidad al tema.

Brian May recordó el compromiso absoluto del vocalista durante las sesiones de grabación. Según explicó, «Freddie la cantó hasta sangrar», una expresión que refleja hasta qué punto Mercury se implicó para conseguir la interpretación que Deacon buscaba.

El resultado fue una interpretación contundente, directa y cargada de actitud. La voz de Mercury encajaba perfectamente con una letra que presenta una sucesión de adversarios derrotados, casi como si se tratara de una escena sacada de una película criminal.

Queen en 1980, año del lanzamiento de Another One Bites the Dust
Queen en 1980, año del lanzamiento de Another One Bites the Dust.

¿Qué significa realmente ‘Another One Bites the Dust’?

El título de la canción utiliza una expresión inglesa cuyo significado puede traducirse como «otro que cae» o «otro que muerde el polvo». Se trata de una frase popular asociada tanto con la muerte como con la derrota de alguien.

En el contexto de la composición, la expresión funciona principalmente como una provocación dirigida a los adversarios. La letra dibuja la imagen de un personaje desafiante que avanza mientras sus rivales van cayendo uno tras otro.

Aunque su interpretación puede parecer violenta, no existe una historia literal que obligue a entender la canción como un relato de asesinatos. Su mensaje gira fundamentalmente alrededor de la victoria, la confrontación y la superioridad frente a los contrincantes.

Esa ambigüedad contribuyó a que el tema adquiriera una personalidad reconocible y pudiera utilizarse en contextos muy diferentes.

Un número uno que cambió la historia de Queen

El 4 de octubre de 1980, ‘Another One Bites the Dust’ alcanzó el número uno del Billboard Hot 100 estadounidense, donde permaneció durante tres semanas. En Reino Unido llegó hasta el séptimo puesto de las listas oficiales.

El sencillo vendió alrededor de siete millones de copias, convirtiéndose en el lanzamiento más vendido de Queen. También recibió una nominación a los premios Grammy en la categoría de mejor interpretación de rock de un dúo o grupo con voz.

Brian May resumió la dimensión de aquel éxito con una frase reveladora: «En aquel momento nos convertimos, en cierto modo, en el grupo más grande del mundo».

La canción también tuvo una curiosa vida paralela. Durante años circularon rumores sobre supuestos mensajes ocultos al reproducirla al revés, aunque nunca aparecieron pruebas de que Queen hubiera introducido deliberadamente ese tipo de contenido.

De las listas de éxitos a los estadios deportivos

Más de cuatro décadas después de su publicación, ‘Another One Bites the Dust’ sigue siendo una de las composiciones más reconocibles de Queen.

Su ritmo se ha convertido en un recurso habitual en acontecimientos deportivos, celebraciones y momentos en los que un equipo consigue eliminar a su rival. También continúa apareciendo en listas de reproducción para entrenamientos gracias a su energía y su potente base rítmica.

En 1998, una nueva versión junto a Wyclef Jean, Pras y Free alcanzó el quinto puesto de las listas británicas, superando incluso la posición que había conseguido el lanzamiento original.

La historia de ‘Another One Bites the Dust’ demuestra que, en ocasiones, las canciones más importantes nacen de las apuestas menos convencionales. John Deacon, el integrante más reservado de Queen, consiguió transformar una sencilla línea de bajo en un fenómeno mundial. Y lo hizo gracias a una idea que inicialmente generó dudas, pero que terminó demostrando que la banda todavía tenía mucho terreno musical por explorar.

queen another one bites the dust

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*