Una carrera de bicicletas, 65 modelos y una factura inesperada convirtieron el videoclip de “Bicycle Race” en uno de los episodios más polémicos y curiosos de la historia de Queen.
En 1978, Queen llevó la provocación un paso más allá con el videoclip de “Bicycle Race”, una canción de Freddie Mercury que terminó acompañada de una de las campañas promocionales más controvertidas de la historia del grupo.
El vídeo se rodó en el Wimbledon Greyhound Stadium de Londres y contó con 65 modelos profesionales que participaron en una carrera de bicicletas sin ropa. La grabación llamó inmediatamente la atención y provocó problemas con cadenas de televisión y censores de distintos países.
La idea nació viendo el Tour de Francia
La inspiración para la canción llegó mientras Queen trabajaba en Suiza. Una carrera del Tour de Francia pasó cerca del lugar donde se encontraba el grupo y despertó la imaginación de Mercury.
Brian May recordó posteriormente aquel momento: “Estábamos sentados allí y el Tour de Francia, la carrera ciclista, pasó y eso inspiró a Freddie a escribir ‘Bicycle’”.
La canción acabó formando parte del álbum Jazz y fue publicada como doble cara A junto a “Fat Bottomed Girls”. En Estados Unidos, ambas canciones alcanzaron el puesto 24 de la lista Billboard Hot 100.
Queen convirtió una carrera en un espectáculo
Para el videoclip, la banda decidió organizar una carrera real en el circuito londinense. La producción estuvo dirigida por Denis de Vallance y sustituyó a los habituales bailarines o actores por 65 modelos profesionales.
La desnudez fue parcialmente ocultada mediante efectos visuales en la versión final, pero las imágenes resultaron demasiado provocadoras para numerosas televisiones. Algunas cadenas se negaron a emitir el vídeo y en determinados lugares fue prohibido o sometido a modificaciones antes de su difusión.
El escándalo no terminó con el vídeo. Uno de los carteles promocionales mostraba también a una de las ciclistas desnudas, lo que provocó nuevas objeciones.
La solución fue tan improvisada como llamativa: se añadió un bikini pintado sobre la imagen para poder utilizarla en la portada del sencillo.
La factura más inesperada llegó por las bicicletas
Pero la historia todavía tenía un último capítulo. Para grabar la carrera, Queen y el equipo de producción alquilaron decenas de bicicletas durante una jornada.
Cuando la empresa propietaria descubrió cómo habían sido utilizadas, surgió un problema inesperado. Según los relatos sobre el rodaje, la compañía no quiso recuperar las bicicletas con sus sillines originales.
La solución exigida fue que Queen pagara la sustitución de todos los sillines antes de devolver las bicicletas. Así, una campaña promocional que ya había generado polémica terminó dejando al grupo una factura bastante más peculiar de lo que nadie podía imaginar.
Freddie Mercury y una canción que sobrevivió a la polémica
“Bicycle Race” no se limitó a generar titulares por su videoclip. La canción incorporaba referencias y un tono deliberadamente juguetón que encajaban con la personalidad artística de Mercury.
El tema también acabó convirtiéndose en una pieza habitual de los conciertos de Queen. Una de sus señas más reconocibles era el segmento protagonizado por campanas de bicicleta, que los seguidores terminaron incorporando a las actuaciones.
La controversia, lejos de desaparecer rápidamente, pasó a formar parte de la historia de la canción.
Queen llevó la polémica al escenario
Ese mismo año, el grupo decidió recrear parte de la idea durante una actuación en el Madison Square Garden de Nueva York.
En lugar de repetir exactamente el videoclip, mujeres con poca ropa recorrieron el escenario en bicicleta mientras Queen interpretaba la canción. La banda demostraba así que no tenía intención de apartarse de la polémica generada alrededor del tema.
La reacción de los seguidores también contribuyó a mantener vivo el concepto. Las campanas de bicicleta asociadas a “Bicycle Race” terminaron convirtiéndose en una curiosa tradición entre los espectadores de los conciertos.
Una canción que acabó superando a su propia polémica
El álbum Jazz tuvo una recepción desigual en el momento de su lanzamiento y alcanzó el número 6 del Billboard 200. “Don’t Stop Me Now”, que con el tiempo se convertiría en uno de los grandes clásicos de Queen, solo llegó entonces al puesto 86 de la lista estadounidense.
“Bicycle Race”, sin embargo, encontró una manera diferente de permanecer en la memoria colectiva. Su combinación de canción extravagante, videoclip polémico y una insólita historia relacionada con decenas de bicicletas terminó convirtiéndola en uno de los episodios más recordados de la etapa setentera de Queen.
Casi medio siglo después, aquella grabación continúa siendo un ejemplo de cómo Freddie Mercury y sus compañeros utilizaban la provocación como parte de su identidad artística. Lo que comenzó con una carrera ciclista vista durante el Tour de Francia terminó con censura, titulares y una inesperada cuenta por cambiar los sillines de las bicicletas.