Roger Taylor convirtió el O2 City Hall de Newcastle en una celebración de su trayectoria musical durante el primer concierto de su gira Violence Insane in a Beautiful World.
El músico británico presentó en directo su nuevo material sin renunciar a una selección de canciones que forman parte de la historia de Queen. La actuación tuvo lugar el 21 de septiembre de 2026 y abrió la única gira británica del año del batería, cantante y compositor.
La noche comenzó con Strange Frontier y bastaron los primeros acordes para provocar una respuesta inmediata del público. A partir de ahí, Taylor fue alternando composiciones de su carrera en solitario con canciones asociadas a Queen, construyendo un repertorio que recorrió varias décadas sin convertir el concierto en un simple ejercicio de nostalgia.
Roger Taylor lleva su nuevo disco al escenario
La gira gira alrededor de Violence Insane in a Beautiful World, su séptimo álbum en solitario, publicado el 18 de septiembre de 2026. El disco llegó cinco años después de Outsider y está construido alrededor de una reflexión sobre el mundo contemporáneo, la violencia, el deterioro medioambiental y la necesidad de recuperar valores como la bondad.
Taylor ha explicado el concepto que existe detrás del título con una frase que resume buena parte de su nuevo trabajo: «Qué mundo tan hermoso en el que vivimos, no lo fastidiemos». El músico también ha señalado que existe una sensación de «insensatez» y que la violencia que observa en el mundo resulta especialmente preocupante.
De Strange Frontier a los grandes clásicos de Queen
Después del comienzo con Strange Frontier, el repertorio avanzó por canciones como A Nation of Haircuts, Gangsters Are Running This World, Surrender e I See You Now.
El primer gran momento relacionado directamente con Queen llegó con I’m in Love With My Car. La reacción del público dejó claro que la conexión entre Taylor y el repertorio de la banda continúa intacta.
La canción, escrita y cantada originalmente por el batería de Queen, se convirtió así en uno de los primeros grandes puentes entre su carrera individual y el legado de la banda.
Las nuevas canciones no quedaron en segundo plano
Uno de los aspectos destacados del concierto fue la presencia de las nuevas composiciones. Absolutely Anything dio paso a Violence Insane, la canción que comparte título con el nuevo álbum y que refleja buena parte de las preocupaciones expresadas por Taylor alrededor del proyecto.
También aparecieron Don’t Photograph Food y A Beautiful World, demostrando que la gira no está concebida únicamente para recuperar los grandes éxitos del pasado.
El nuevo material convivió con las canciones más conocidas sin quedar relegado a un papel secundario dentro del espectáculo.

Un concierto que atraviesa generaciones
El público de Newcastle reunió a seguidores que llevan décadas escuchando a Queen y a aficionados que han descubierto posteriormente la trayectoria de Taylor. Esa mezcla quedó especialmente patente cuando llegaron canciones como These Are the Days of Our Lives y Rock It (Prime Jive).
El concierto consiguió así conectar distintas épocas de la carrera del músico. La propuesta no buscó recrear un espectáculo de Queen, sino mostrar cómo aquellas canciones continúan funcionando dentro de una actuación encabezada por uno de sus creadores.
Under Pressure vuelve a levantar al público
Uno de los momentos centrales llegó con Under Pressure. La canción, originalmente grabada por Queen y David Bowie, provocó una respuesta multitudinaria en el recinto de Newcastle.
El repertorio continuó después con Man on Fire y Rock and Roll, antes de que A Kind of Magic volviera a disparar la intensidad.
La selección demostraba el equilibrio buscado por Taylor: presentar su nueva etapa sin abandonar las canciones que ayudaron a convertir su nombre en una referencia del rock británico.
El tramo final se convierte en una fiesta
La parte final del concierto recuperó con fuerza el material de Violence Insane in a Beautiful World. A Beautiful World y Come On Summer prepararon el terreno para uno de los momentos más esperados de la noche.
Entonces llegó Radio Ga Ga.
Las manos del público se elevaron y el característico ritmo de palmas convirtió el O2 City Hall en una gigantesca respuesta colectiva. El público dejó de ser un mero espectador y pasó a formar parte de la interpretación.
Fue un cierre especialmente significativo para un concierto que había recorrido la carrera de Taylor desde sus primeros trabajos hasta su actual etapa en solitario.
Una noche marcada por el intercambio con el público
La actuación estuvo sustentada por una banda formada para esta nueva gira y por una producción de grandes dimensiones. Sin embargo, el elemento que terminó definiendo la noche fue la respuesta de Newcastle.
Las nuevas canciones fueron recibidas junto a los clásicos, mientras que los temas de Queen provocaron algunos de los mayores momentos de participación colectiva.
El concierto demostró además que Taylor no está planteando esta gira como una simple revisión de su pasado. Su nuevo álbum ocupa un espacio central y aporta una perspectiva actual a un repertorio construido durante décadas.
La gira británica acaba de comenzar
Newcastle fue la primera parada de las seis fechas británicas anunciadas para 2026. Tras el concierto del O2 City Hall, Taylor continuará en Edimburgo, Birmingham, Manchester, Londres y Swansea.
El repertorio presentado en Newcastle incluyó 21 canciones, desde Strange Frontier hasta Radio Ga Ga, pasando por I’m in Love With My Car, Under Pressure, A Kind of Magic, Violence Insane y las nuevas A Beautiful World y Come On Summer.
A sus 76 años, Roger Taylor afronta esta nueva etapa sin limitarse a mirar hacia atrás. Su concierto en Newcastle combinó el peso de la historia de Queen con un disco que habla del presente y confirmó que todavía existe un público dispuesto a cantar cada una de sus canciones.