El productor Reinhold Mack, de 77 años, conoció a Queen en los estudios Musicland de Múnich.
Allí nació una amistad duradera con Freddie Mercury. Durante la grabación de Hot Space, en 1982, nació el hijo menor de Mack, John Frederick, conocido en casa como little Freddie. El cantante aceptó ser su padrino.
La esposa de Mack bromeó con la banda. Dijo que concebir y dar a luz un hijo resultaba más sencillo que terminar aquel disco. En ese periodo nació el niño. Mercury acudió al bautizo con alegría y se mostró cercano. Mack recuerda que, pese a su fama, el músico era sencillo y no olvidaba las fechas importantes.
La familia recibía tarjetas de cumpleaños, San Valentín y Navidad enviadas por Mercury cuando estaba de gira. El cantante apreciaba la cocina de la casa. Un detalle cotidiano reveló su atención. Al visitar el hogar vio que el tostador solo hacía cuatro rebanadas para cinco personas. Encargó un Dualit de seis ranuras y se lo regaló.

También sorprendió a su ahijado con un caballo mecedor, que al principio asustó al niño, y con un oso de peluche más alto que él. Ese oso recorrió Europa y Estados Unidos durante años. Ahora Mack subasta más de ochenta recuerdos de aquella época, entre ellos el peluche y el piano Yamaha C3 que Mercury usó en el estudio.
La subasta de Propstore se celebra el 1 y 2 de octubre. Mack y su hijo coinciden en que no se trata de conservar objetos en una estantería. Quieren que lleguen a personas que valoren la vida y el legado del cantante. Lo que permanece, dicen, es el pensamiento detrás de cada gesto.
