El 2 de julio de 1971, hace exactamente 55 años, Queen ofreció un modesto concierto en el Surrey College, fuera de Londres.
Ese día John Deacon debutó como bajista oficial, completando la formación clásica junto a Freddie Mercury, Brian May y Roger Taylor. El evento marcó el comienzo de una etapa estable que llevaría al grupo al éxito global.
Antes de Deacon, Queen tuvo problemas constantes con los bajistas. Mike Grose participó solo en tres conciertos en vivo y se marchó a principios de 1971. Barry Mitchell lo reemplazó durante siete meses, pero se fue porque buscaba un sonido más blues y soul con sección de metales. Doug Bogie lo siguió y tocó apenas en dos presentaciones.
John Deacon se unió en febrero de 1971. En octubre de 1970 había visto actuar a la banda y pensó que eran imitadores de Led Zeppelin. Conoció a Brian May y Roger Taylor por un amigo en una discoteca. Luego audicionó tocando en una sala de conferencias del Imperial College de Londres y fue elegido por su habilidad.
Su carácter reservado contrastaba con el estilo extrovertido de los demás. Deacon señaló que se mantenía callado porque era el nuevo y así evitaba conflictos con Brian May o Freddie Mercury. Roger Taylor explicó que su quietud ayudaba a mantener la armonía del grupo y valoró su talento como bajista y su conocimiento experto en electrónica.
El debut en Surrey College selló la alineación definitiva que duró hasta 1991. Con esa estabilidad Queen desarrolló su sonido innovador y logró éxitos masivos. El grupo lanzó numerosos álbumes y singles que encabezaron listas internacionales. Este inicio humilde en un colegio universitario muestra cómo una pieza correcta puede generar grandeza duradera.
Este pequeño evento transformó a Queen en una potencia del rock. La compatibilidad lograda permitió innovaciones que siguen influyendo en la música actual. Canciones nacidas de esa era continúan sonando en todo el mundo y recuerdan el impacto de un debut simple pero decisivo hace 55 años.