“Pero, ¿quién es ese que va vestido así?”

Freddie Mercury

Efectivamente, estaban hablando de Freddie Mercury.

Àngel Asensi & Miquel Asensi.- Ante todo, recuerda el dicho: “La primera impresión es la que cuenta”, porque en más de una ocasión se cumple. Y claro, si nos referimos a Freddie Mercury, esa reiteración va a ser más explosiva.

Como ya hemos explicado en algún artículo periodístico anterior, el cantante tuvo que luchar por llegar a ser quien finalmente fue, nadie le regaló nada. Y por supuesto, sus principios fueron difíciles.

Nos remontamos en estos momentos al año 1969. Freddie Mercury formaba parte del grupo Ibex, que aunque respetados por el público, seguía en el eterno anonimato. Simplemente interesaba a las amistades, a pequeños círculos musicales y a los jóvenes que mostraban interés por las nuevas inquietudes musicales.

Pero Freddie no se desanimaba y sus impulsos musicales le llevaban a presentarse a pruebas en grupos que necesitasen un vocalista con garantías. Eso sí: una cosa es que una formación musical muestre interés en ti y otra bien diferente es que te permitan hacer una prueba. Según Jim Jenkins (a quien saludamos afectuosamente) y Jack Gunn en su libro titulado en España como “Queen”, solamente hubo un grupo en ese momento que le pidió una prueba a Freddie Mercury. Ese era Soul Milk Sea.

Freddie Mercury
Singer Freddie Mercury (1946 – 1991) performing with British rock group Queen, UK, November 1973. (Photo by Michael Putland/Getty Images)

Evidentemente, Freddie Mercury, que en esos momentos tenía 23 años, era consciente de la importancia de la citación. Como se tenía que desplazar desde Londres (donde residía) hasta Surrey (a unos 50 kilómetros de distancia), le pidió a su amigo John Harris (roadie en tiempos de Smile) su furgoneta e iniciaron el viaje.

La prueba

Y por supuesto, llegó el momento de la prueba. Eso sí: los componentes de Soul Milk Sea quedaron impresionados en el momento que vieron entrar a un joven revestido con un abrigo de pieles y con pantalones ajustados. “Pero, quién es ese que va vestido así?” comentaron algunos de ellos ante tal puesta en escena. El primer impacto ya fue positivo.

Y claro está, Freddie Mercury sacó su micrófono Shure de una caja de madera y se puso a cantar. Su calidad artística unida a su presencia escénica facilitaron que Freddie entrase a formar parte de esta formación musical.

Si te apetece, puedes volver a recordar la idea de “la primera impresión es la que cuenta”. Y si además, lo aplicas a una sala donde están esperando a un nuevo vocalista, te darás cuenta de la enorme aura que desprendía Freddie Mercury, no solamente en un estadio deportivo ante 100.000 personas, sino también en un pequeño local en el que, hace ahora 50 años, Freddie ya soñaba con ser una leyenda.

Freddie Mercury arlequin

Artículo por Àngel Asensi & Miquel Asensi. Periodistas. Autores de los libros: “Queen: en el regazo de los dioses”“Queen: el milagro de Freddie Mercury” y “Queen: no me detengas ahora”.

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