No pasa el tiempo para Freddie Mercury

Mercury Freddie

Escucha su canción “Time Waits For No One”… con los ojos cerrados.

Àngel Asensi & Miquel Asensi.- Desde nuestro punto de vista, el tiempo es el gran juez. Muchas generaciones de personas han pensado que pone a cada uno en su sitio; para otros millones, el tiempo tiene el poder de curar las cosas. Pero el tiempo sigue estando ahí, como si fuese una balanza universal donde se puede pesar lo positivo y lo negativo.

Para nosotros, el tiempo es como un verso no acabado intencionadamente, como un susurro de nuestra existencia, como un poema lleno de dudas y clarividencias, como un baño de superación personal.

Cuando estudiábamos periodismo, nos apasionaba introducirnos en el mundo literario y sumergirnos en las intencionalidades del autor. Y como músicos, escribimos en su día un verso que decía: “El temps ha tornat” (“El tiempo ha vuelto”).

Y pensamos que es así. Hemos disfrutado de nuevo de la canción “Time”, cantada por Freddie Mercury. Según nuestro criterio, una versión más íntima que la publicada en el año 1986 para el musical de Dave Clark. En aquella ocasión, nos parecía una gran canción pop muy cuidada, rodeada de coros exquisitos y de energía.

Pero en esta nueva versión, la canción “Time” tiene un nuevo significado para nosotros. De entrada, se presenta con el título “Time Waits For No One” (“El tiempo no espera por nadie”) y con una presentación totalmente intimista. Con la voz de Freddie Mercury como secuencia hipnótica y acompañada simplemente de las notas del piano.

Nos recuerda al estilo de la canción “In My Defence” por su desnudez, por su aparente fragilidad y por su sinceridad. Exenta de coros, aunque repleta de sentimientos, de una carga emotiva que se acrecenta con los años, los mismos desde que él ya no está en este planeta llamado Tierra.

Vencer al tiempo es muy difícil. Creemos que nadie lo ha conseguido porque la inmortalidad es tan deseada como imposible. Benditas contradicciones. Solamente en algunos casos alguien puede parar el tiempo. Y eso es lo que hemos experimentado después de escuchar este “Time Waits For No One”: que Freddie Mercury es capaz de que no pase el tiempo por él.

En cierta manera, el cantante es como un verso no acabado intencionadamente, como un susurro de nuestra existencia, como un poema lleno de dudas y clarividencias. Como un reflejo de cada persona.

Artículo por Àngel Asensi & Miquel Asensi. Periodistas. Autores de los libros: “Queen: en el regazo de los dioses” y “Queen: el milagro de Freddie Mercury”.

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