El valor de Freddie Mercury

Freddie Mercury

En ocasiones, algunas tiendas abrían únicamente para las compras de Freddie Mercury.

Àngel Asensi & Miquel Asensi.- Ante todo, es nuestra obligación explicar que, en nuestra opinión, no siempre todo se puede comprar ni tampoco vender. Y que el poder del dinero, aunque sea muy decisivo y notorio, tampoco justifica ni principios ni valores. Pero está claro que una privilegiada posición económica permite a sus poseedores una vida aparentemente feliz.

En la década de 1980, Freddie Mercury era un cantante extremadamente conocido. Su fama era mundial y por supuesto, trascendía de lo meramente artístico, por lo que podía permitirse un nivel de vida muy elevado. Así lo reconoce Rick Sky en la edición inglesa de su libro “The Show Must Go On”: The Life Of Freddie Mercury”.

Y lo expone de una manera clara: por ejemplo, hizo un viaje relámpago a Japón y compró arte y antigüedades del país nipón por un precio de… ¡250.000 dólares! ¡Una muy destacada cantidad de dinero de hace más de 30 años!

En otra ocasión, Freddie Mercury adquirió una colección de 144 piezas de una vajilla muy exclusiva que estaba pintada mano y que además, incluía una copia en miniatura de pinturas de Constantinopla con alguna parte de oro. La factura ascendió a 20.000 dólares… por cada objeto de deseo.

Freddie Mercury.
Freddie Mercury.

Volvemos a repetir que nadie debería de juzgar a nadie por cómo gasta su dinero si se lo ha ganado de manera honrada. Pero está claro que el cantante no pasaba desapercibido: una joyería inglesa muy importante ubicada en Londres abría en exclusiva para él.

Y lo hacía a deshoras para que el cantante estuviese a solas con las personas que él quisiese que lo acompañaran con la finalidad de escoger tranquilamente las gemas y el oro que considerase de su agrado, para recibir una atención exquisita.

Amante del arte

Está claro que la exclusividad también se paga y, además, cabe destacar que Freddie también tenía un gusto muy refinado por el arte. De hecho, cuando falleció, según algunos analistas, poseía colecciones de arte (por ejemplo, del japonés) que podían ser de las más importantes del mundo.

Hoy por hoy, el valor de Freddie Mercury en el mundo artístico es incalculable. Está considerado como un genio compositivo o como una de las voces más privilegiadas de la historia de la música.

Seguro que en Japón o en Londres habrá algún propietario de tiendas de antigüedades o de joyerías que tuvo el privilegio de atender a un hombre que no ponía precio a la artística.

Artículo por Àngel Asensi & Miquel Asensi. Periodistas. Autores de los libros: “Queen: en el regazo de los dioses” y “Queen: el milagro de Freddie Mercury”.