Master Stroke lleva su tributo a Queen a Lucille, en el corazón de Palermo

Master Stroke ofrece el segundo show de su carrera el 19 de agosto en la sala Lucille.

Master Stroke – Tributo a Queen nació en 2016 realizando diferentes versiones de Queen como Nevermore, Dear Friends o Now I’m Here.

En agosto de ese mismo año, Brian May compartió en sus cuentas oficiales de Twitter y Facebook el cover ‘Lily Of The Valley’ (con Ema Caradoso en la voz y Brian Morua en la guitarra). De esta forma, este humilde cover hecho en Buenos Aires, llegaba al mejor guitarrista y a todos sus fans de diferentes partes del mundo.

En 2017 este tributo logró terminar de conformarse como banda con la llegada de Manuel Olveira como bajista, Agustín Albertini a la batería y Alberto Ludueña a los teclados.

Finalmente, el 28 abril de 2018 llegó la primera presentación de Master Stroke, y lo hizo en The Cavern Buenos Aires con el objetivo de recorrer junto a los fans la música de la mejor banda de todos los tiempos.

Ahora preparan el segundo show de su carrera, nada más y nada menos que en la sala de conciertos Lucille, en el corazón de Palermo.

Mira a continuación Bohemian Rhapsody en The Cavern Buenos Aires:

Para obtener las entradas podes hacerlo en:

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Master Stroke

2 Comentarios

  1. Los Masters Stroke son mucho mas que una banda tributo, son un conjunto de jóvenes músicos brillantes que recién se dan a conocer, pero que tienen un gran futuro, con o sin el apuntalamiento de Queen. No es nada fácil ponerse a hacer covers de Queen y quedar casi a la par de ellos.
    Los Masters, sin hacer ridículas imitaciones, ni histrionismos innecesarios enfocan todo su talento en la música y logran interpretar las complejas composiciones de los británicos con una calidad, habilidad y respeto pocas veces vistos y sin perder identidad.
    Todo está en los músicos :
    La batería, al mando de Agustin Albertini es un afinado y potente V8 a toda marcha con un innegable influencia de bateristas británicos de los 70 por el sonido contundente y perfecto.
    Por otra parte el bajo de “Manu” Oliveira de se destaca por lo preciso, fresco y sutil, se mueve cómodo en todos los ritmos, hasta que pareciera tener formación en jazz . Bajo y batería se complementan a la perfección, hacen la base “Power” de la banda.
    Párrafo aparte merece la guitarra en manos del Joven Maravilla Brian (nada menos!) Moura se pone, sin que le quede grande, en el guante del legendario May y le exprime todos los sonidos posibles a su Red Special, (yes! one Real Red Special!!) y demuestra que es uno de los mejores y habilidosos guitarristas de su tipo y su generación, tiene un GRAN GRAN futuro. -como todos-.
    Cuentan con el Gran tecladista (y algo mas) Alberto Ludueña, que aporta con enorme maestría los necesarios complejísimos efectos de sonido y ambientación. Ademas de ser un EXCELENTE y refinado pianista, parece ser el director de sonido de la banda , pues no pierde mirada ni el control de nada, pareciera tener muchos mas años y experiencia de los que tiene. Un Maestro, literalmente.
    Llega el turno de Ema Caradoso en el comprometido rol de portar la Voz (con mayúsculas), y no la imagen del prodigioso, inimitable, inigualable e hipertalentoso, etc etc, Freddie Mercury . Ema es un barítono o diría mas un tenor con el don de una voz con una tesitura dulce y, también, gutural con un gran rango vocal (suena conocido?) y una gran potencia. Tiene una gran sensibilidad y calidad interpretativa y se pone las canciones al hombro y las lleva con una gracia envidiable. Todo eso con la envidiable tonalidad muy, muy similar a la de Freddie. Es, junto a Brian quien le da el sonido,color y el sabor a Queen a la banda.
    Realmente es un placer verlos y oírlos, los Master Stroke son en conjunto una masa compacta de sonido que le vuela la peluca a los asistentes, no solo por la calidad del sonido, sino por las cualidades interpretativas de cada uno. Los Masters mezclan frescura y nostalgia, habilidad y respeto, pasado, presente y un claro futuro.
    Los animaría a que se animen a ir por más, pues aveces ponerse en la ropa de otro crea acostumbramiento y un lugar de confort del que hay que animarse a salir antes que la ropa ajena se nos pegue a la piel.
    Queen ha sido, es y será la banda de sondo de mi vida, por eso no pienso perderme la próxima fecha en Lucille.
    Bien los Masters, and God Save the Queen.
    Leroy Brown

  2. Hola amigos, quiero manifestar que amanecí, entre sueños y una vez más, con la música de Queen sonando en mi cabeza. Seguramente producto de la catarsis por la ansiedad acumulada. Ocurre que el 19 de agosto los Master Stroke reventaron Lucille en Palermo, Buenos Aires y a mí como a muchos delos asistentes nos quedó una muy muy grata sensación.
    Es la segunda vez que los veo y la segunda vez que tocan y es la segunda vez que salgo más que satisfecho. Esta vez pulieron algunos de las pocas asperezas que pudieron haber tenido y brillaron como nunca. Se los vio más desenvueltos y cómodos en el set. Los cinco Masters tiraron uno tras otro los cuidadosamente elegidos hits (o no tanto) de Queen y los interpretaron brillantemente (no quiero pecar de adulón, pero es cierto, son geniales).
    Vamos por partes: Abrieron con Flash-The hero (en un tono mas bajo) y el baterista Albertini hizo temblar el lugar, siempre justo, potente y preciso y aportó (o sumó) algo más de carisma y conexión con el público. Bien ahí. El bajista Emanuel Oliveira se lució en la fast versión de We Will RockYou, segundo track del show y en todo el set de canciones, sin estridencias ni alardes pero marcando su indispensable presencia para el sonido duro junto al baterista.
    El prodigioso tecladista llenó todo el espacio con los inmejorables arreglos y se lució en la particular versión de Love of my life y presente, contundente y profesional en todo el show. Aportó carisma y se lo notó de buen humor. Se oyeron muchos “Bien Beto!!” dedicados a él. Merecidos, un groso.
    Ahora…Brian, el chico maravilla de la guitarra…qué decir…de este mocito parece que tuviera 40 años tocando y parece rondar los 25, pero le saca uno sonidos a su Red Special que seguramente admiraría el mismo May. Exprimió esa guitarra con una compenetración tal que, no solo se animó a los difíciles, largos y complejos solos, sino que le aportó algún arreglo particular enriqueciendo, aún más, el sonido. Eso sí en, tal grado de compenetración y algo de -injustificado- pudor, no miró en un solo instante al público, lo que puede quitar algo de conexión, aunque el pibe es tan bestial que puede tomársele como una marca personal. Un animal!
    Le toca a Ema Cardozo en la voz, Quien diría que de este prolijo joven con pinta de estudiante de letras rebelde puede salir una voz tan prodigiosa afinada, entonada y potente, pero es así. Tiene un rango extensísimo y poderoso en todos los tonos. Sinceramente creí que no iba a animarse a semejantes retos como la bellísima Jelousy , “somebody to love” (en una versión increíble) “the show must go on” y la peligrosa “In my Defense”, que no perdona un solo erro, entre otras
    Sin embargo se plantó frente al público y se puso esas bestias al hombro y las domó y se las llevo puestas junto con los asistentes. Se lo vió muy integrador con el público, y salió airoso de todas las pruebas donde todos dijimos… “je, a ver cómo te las arreglas ahora…” y el tipo salió airoso y sin hacerse el canchero.
    Publico extasiado, oídos contentos y alma satisfecha. Todo eso y mucho más son los Master Stroke. Te dejan lleno de sensaciones y ganas de más.
    Cuidado, se han ganado un seguidor muy quisquilloso, pero tranquilos, son los Masters.
    Leroy Brown.

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