¿Qué has hecho con el micrófono, Freddie?

Un problema que se convirtió en parte de su imagen.

Àngel Asensi & Miquel Asensi.- Para nosotros, estar organizados es vital para intentar llevar a cabo metas, proyectos o deseos. Está claro que nada depende al 100% de uno mismo, pero pensamos que siempre es mejor planificar las cosas, sobre todo, por respeto a las personas con las que nos comprometemos.

Pero hay que estar dispuestos a asimilar pequeños cambios, matices que nos llegan desde la educación. Y cómo no, ser conscientes de que incluso cuando las cosas nos salen mal, no nos tenemos que dejar llevar ni por la ira ni por la desesperación más básica.

En la música encontramos muchísimos ejemplos de todo esto. Y por supuesto, los componentes de Queen también se encontraron con pequeños (o grandes) inconvenientes que tenían que relativizar o superar en algunos casos en las actuaciones en directo.

En 1969, Freddie Mercury ya lideraba el grupo Ibex. Lo hacía desde el amateurismo, desde la ilusión, las ganas y sobre todo, con la esperanza de llegar a ser una leyenda. Pero aún quedaban muchos años para convertirse en una estrella del planeta rock, un largo camino convertido en una prueba que había que superar a golpe de concierto.

Ya por aquel entonces, el vocalista tenía la costumbre de intentar interactuar con el público, de expresar arte no solamente con su voz: por eso, una de sus costumbres era coger el micrófono con su pie y balancearlo.

Durante una actuación de ese mismo año, lo volvió a intentar: agarró el micrófono y todo su soporte, pero en esta ocasión, no hubo suerte: la parte inferior cayó al suelo. Se supone que por su peso. La cuestión es que durante una actuación en directo, Freddie simplemente se quedó con el micrófono y el soporte de arriba.

Para muchos músicos, esto puede ser una pequeña desgracia, como una especie de pesadilla: durante las actuaciones, todo es posible, pero cuando sucede una cosa inesperada puede llevar al bloqueo. Y si le ocurre algo no previsto al cantante, parece que todas las imperfecciones se magnifican.

Pero Freddie no fue presa del pánico. Con naturalidad, siguió cantando con su micrófono y el soporte superior. No hubo lamentos, ni tampoco un intento de arreglar la situación. El cantante solía utilizar todo el soporte del micrófono para gestualizar con él, para animar al público. Pero en esta ocasión fue diferente.

Ese momento pasó a convertirse en imagen de Freddie Mercury: recuérdalo bien. Haz memoria unos segundos y piensa cuántas veces has visto al flamante vocalista con el micrófono en sus manos y la mitad de su soporte, sin la parte inferior.

Así lo recuerda Lesley-Ann Jones en su publicación “Freddie Mercury: la biografía definitiva”. Fue un momento único, un instante en el que se superó una situación inesperada. Y con el paso del tiempo, formó parte de la manera de entender la escenificación del cantante.

Freddie con su micrófono y medio soporte… ¡Es una de las imágenes más potentes del grupo… y también de la década de los 70 y de los 80 del pasado siglo!

Pero haz memoria que todo empezó por equivocación, con un momento de rotura de parte del material técnico. Y de eso se trata, de aprender de todo lo que nos pase y ser conscientes de que, incluso en las adversidades, siempre puede haber un motivo para seguir adelante y quizá, forme parte de tu manera de entender la vida. Queen y Freddie Mercury son un ejemplo de todo ello. Y tú, también.

Freddie Mercury

1 Comentario

Deja un comentario


*