Eligiendo una sola canción de Queen por álbum

Alejandro Arbelo.- La brillante carrera de Queen, en su formación original, comenzó a andar en el año 1971 y se prolongó más allá de la muerte de su carismático líder, Freddie Mercury. La perfecta conjunción de aquellos cuatro músicos británicos se tradujo en quince discos de estudio, y en varias recopilaciones y álbumes de directos. De esta prolífica producción salieron auténticos hits, himnos atemporales y canciones hoy ubicadas en el podio de los grandes temas de todos los tiempos.

Así, con un estatus de leyenda y una legión de seguidores repartidos por todo el mundo, elaborar un ranking de las mejores canciones de Queen se me antoja realmente complicado. Si bien a partir de la calidad universalmente reconocida de algunas de sus composiciones; del impacto causado, de las cifras de ventas o de las posiciones alcanzadas en las listas, resulta factible elaborar dicha clasificación, no es tan obvia esta relación si atendemos al aspecto subjetivo, el de las emociones y las preferencias. Y es que para gustos, colores

De este modo, me planteé el reto, ya no de elaborar una lista con los mejores temas de la banda (algo, por otra parte, muy visto), si no el de elegir una sola canción de Queen por cada uno sus álbumes de estudio. La tarea se presentaba enormemente difícil y conllevaba el pecado capital de hacer descartes. Se trató por tanto de una elección personalísima y, probablemente, de corta vigencia temporal, ya que los favoritismos con las canciones de Queen cambian según el momento, el lugar, el estado de ánimo…Este fue el resultado de la criba:

Queen (1973): Keep Yourself Alive. Fue el único single de Queen que nunca llegó a entrar en listas, pero supuso toda una declaración de intenciones. En él predomina la guitarra de May y sirvió para inaugurar el fenómeno fan de la banda en Japón. Rock en estado puro con el que Freddie y sus chicos parecieron decir: “ya estamos aquí”.

Queen II (1974): White Queen (As It Began). No, no me quedé con Seven Seas of Ryhe. Prefiero esta canción compuesta en la época de Smile, que Queen interpretó pocas veces en directo, pero de qué manera cuando lo hizo…La voz de Mercury en modo celestial y la intensidad de la composición in crescendo, rozando la épica en el tramo final, como puntos fuertes.

Sheer Heart Attack (1974): Killer Queen. Fue el primer gran éxito de la banda, que le valió el número 2 en la UK Singles Charts. La banda patentaba el sonido Queen con un dichado de recursos y Freddie comenzaba a lucirse en serio…Para mí, sin discusión, el mejor tema del álbum.

A Night At The Opera (1975): Bohemian Rhapsody. Evidentemente, no hay que razonar la respuesta. Magnus Opus de Freddie Mercury, inconmensurable. Una obra maestra que permaneció como número uno nueve semanas consecutivas en Reino Unido. Probablemente la mejor canción de todos los tiempos. Poco más que añadir…

A Day At The Races (1976): Somebody To Love. Una de las canciones favoritas de Mercury, con las que subió un peldaño el nivel de dificultad en la ejecución vocal. Mezcla de rock y góspel, deja para la posteridad un falsete final antológico y un coro de voces de tres que emulan a cien. Otra joya de la corona

News Of The Word (1977): We Are The Champions. En dura pugna con otro temazo del álbum (We Will Rock You), estaba balada triunfal de Mercury es, y será, la banda sonora por antonomasia de los éxitos deportivos. Otra demostración de poderío vocal de Freddie que tiene la facultad casi mágica de mimetizarse a la perfección con las emociones que resultan tras haber logrado un triunfo. No importa el número de veces que la hayas escuchado, siempre estremece. Queen en estado puro.

Jazz (1978): Don’t Stop Me Now. Alcanzó el número 9 en las listas británicas y el 86 en Estados Unidos, si bien, como con casi todo el material de la banda, su valoración y aceptación popular han ido creciendo exponencialmente con el paso de los años. Un estudio concluía en 2015 que es la canción que mejor nos hace sentir. Casi nada…

The Game (1980): Another One Bites The Dust. Muy difícil elección entre este descomunal éxito de corte funk (7 millones de copias vendidas; segundo número uno de la banda en EE.UU.) y las magníficas Play The Game y Save Me. En esta ocasión el tremendo bajo de Deacon gana la partida. Supuso un cierto cambio de registro para la banda, pero engancha igualmente desde el primer segundo. Denle volumen.

Flash Gordon (1980): Flash (single version). En esta banda sonora eminentemente instrumental, el tema de cabecera de la peli alcanzó el puesto 10 en las listas de Reino Unido. La interpretación en directo, muy convincente. Eso sí, The Kiss (Aura resurrects Flash), de carácter instrumental, me eleva a otro nivel (música de cine con todas las letras).

Hot Space (1980): Under Pressure. Se confirmaba el cambio de registro… y el fiasco para Queen con este álbum. No obstante, recogía otro de los grandísimos éxitos de la formación. Pocas dudas hay de que se trata de la mejor canción del disco. Mítica colaboración con David Bowie en la que vuelve a destacar el bajo de John. Otro número uno incontestable para la banda.

The Works (1984): I Want To Break Free. El disco suponía el reencuentro de Queen con su propia esencia y, entre varios grandes temas, destaca para mí esta canción legendaria. Con un videoclip icónico de los 80, en el que Freddie, Roger, John y Brian aparecen vestidos de mujer parodiando el culebrón británico Coronation Street, la composición se convirtió en todo un himno de liberación alrededor del mundo. Alcanzó el número 3 en las listas de Reino Unido y el uno en otros países.

A Kind Of Magic (1986): A Kind Of Magic. Este fue un disco apoteósico que recoge varios éxitos de la banda, si bien A Kind Of Magic fue la primera canción que me enganchó de Queen (lo tenía, por tanto, fácil para elegir). Más cercana al pop que al rock, alcanzó también el puesto número 3 en las listas de Reino Unido.

The Miracle (1989): Scandal. Muy difícil decidir con el decimotercer álbum de la banda (no en vano incluía varias canciones que luego pasarían a engrosar el Greatest Hits II). La balanza se decantó en mi caso a favor de Scandal por ser una canción a la que no le falta de nada: pop-rock con una contundente percusión, permanente presencia de la guitarra de May y, sobre todo,  una voz de Mercury que roza lo inhumano en el tramo final.

Innuendo (1991): The Show Must Go On. El mensaje final del genio. Un auténtico testamento sonoro que pone los pelos de punta. Intensa, solemne y épica a partes iguales, sobrecoge ante la perspectiva del corto futuro que le aguardaba a Mercury cuando la grabó. Imprescindible.

Made In Heaven (1995): Too Much Love To Kill You. Escrita para el álbum The Miracle, esta excelente balada apareció en el disco de carácter póstumo. Canción emotiva que llega a entristecer, demuestra una vez más la calidad vocal de Freddie. Perfecta de principio a fin.

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